Una tragedia inimaginable ha sacudido a la comunidad de San Luis, Río Colorado, tras el brutal asesinato de Aceret Sixtos Carmona, una joven de 26 años, a manos de su propia hermana, Marien. El horrendo crimen, motivado por la avaricia, ha dejado a familiares y amigos en estado de shock, cuestionando los lazos de confianza que deberían prevalecer en una familia.
Aceret, quien había regresado de Alaska con $7,000 en ahorros, fue reportada desaparecida el 8 de mayo de 2024, luego de salir de casa para reunirse con un amigo. Tras días de angustia, las autoridades descubrieron su cuerpo enterrado en el patio trasero de su propia casa, un hallazgo que desató un torbellino de emociones y sospechas en su círculo cercano.
Los investigadores, al revisar las grabaciones de seguridad, confirmaron que Aceret había vuelto a casa, pero nunca más salió. En un giro escalofriante, la policía centró su atención en Marien y dos cómplices, André Mateo y Antonio de Jesús, quienes se encontraban en la vivienda al momento del crimen. La autopsia reveló que Aceret murió por asfixia, un final trágico para una mujer que solo buscaba mejorar la vida de su hijo.
El 11 de mayo, los tres sospechosos fueron arrestados y, tras una intensa investigación, se determinó que habían planeado el robo del dinero que Aceret trajo consigo. La comunidad, devastada por la noticia, se unió para rendir homenaje a la joven, recordando su bondad y el vacío que deja su partida.
A medida que avanza el proceso judicial, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora busca la pena máxima para los culpables, subrayando la necesidad de justicia en un país donde la violencia intrafamiliar sigue siendo un problema alarmante. La historia de Aceret, marcada por la traición de su propia hermana, es un recordatorio desgarrador de cómo el amor puede transformarse en horror.