Fabiola Posadas, una arquitecta mexicana, fue víctima de un aterrador secuestro en su propia casa durante 24 días, una pesadilla que comenzó cuando dejó entrar a su expareja, un psicópata que la torturó física y psicológicamente. La historia de Fabiola, que ha resonado en las redes sociales, revela la brutalidad del control coercitivo y la violencia de género que muchas mujeres enfrentan en silencio.
Todo comenzó en agosto de 2019, cuando Miguel Ángel, quien se presentaba como un artista sensible, fingió una convulsión para manipular a Fabiola y ganarse su confianza. Sin embargo, la situación se tornó oscura rápidamente. En una noche fatídica, Fabiola fue sometida a una violenta agresión, donde su vida estuvo en peligro. “Me crees muy lista, ¿verdad? Me querías conocer, pues ya me estás conociendo”, le dijo él, antes de asfixiarla y torturarla.
Durante tres semanas, Fabiola vivió un infierno, atrapada en su hogar, mientras su agresor ejercía un control absoluto sobre ella. Intentó pedir ayuda, pero cada vez que lo hacía, él se volvía más violento. A pesar de sus esfuerzos por escapar, la situación parecía desesperada. Fue solo después de un segundo ataque que logró huir, saltando a la casa de un vecino.
La violencia no terminó con su escape. Fabiola enfrentó la revictimización por parte de la sociedad y las autoridades, quienes minimizaron su experiencia y desestimaron su denuncia. La impunidad y el machismo institucional continuaron atormentándola, mientras su agresor tejía una red de mentiras para desacreditarla.
Hoy, Fabiola sigue luchando por justicia y visibilizando la violencia de género, recordando a las mujeres que no están solas. Su historia es un llamado urgente a la acción y a la empatía en una sociedad que aún lucha por reconocer la gravedad de estos crímenes. “La vida de las mujeres sí cuenta, sí vale”, enfatiza Fabiola, mientras continúa su batalla por un cambio real.