Sasha Montenegro, una de las actrices más emblemáticas del cine de ficheras en México, ha sido objeto de numerosos rumores y escándalos a lo largo de su vida, especialmente en lo que respecta a su relación con el expresidente José López Portillo. Nacida como Alexandra Asam Popovic en Bari, Italia, esta belleza de origen yugoslavo se trasladó a México en su juventud, donde su carrera cinematográfica despegó por casualidad tras ser descubierta por un productor.
Montenegro se destacó no solo por su atractivo físico, sino también por su astucia en el mundo del entretenimiento, donde las actrices de su época solían recibir regalos costosos de políticos y empresarios. Se dice que su relación con López Portillo comenzó en la década de 1970, en un contexto donde ambos debían mantener su romance en secreto debido a sus respectivas situaciones personales. Mientras Portillo estaba casado con Carmen Romano, Montenegro fue etiquetada como su amante, lo que la llevó a vivir bajo un constante escrutinio público.
En 1984, Montenegro quedó embarazada, y aunque inicialmente intentó ocultar la identidad del padre, los rumores apuntaban a López Portillo. Un periodista, al descubrir la verdad, hizo pública la relación, lo que provocó una gran controversia y tensiones entre Montenegro y la familia del expresidente. A pesar de los escándalos, la actriz defendió su dignidad y su derecho a ser vista más allá de las etiquetas que la sociedad le imponía.
La relación culminó en matrimonio civil en 1995, tras la muerte de la primera esposa de Portillo. Sin embargo, su historia estuvo marcada por conflictos, acusaciones de infidelidad y una lucha por el legado del exmandatario tras su fallecimiento en 2004. Montenegro, quien falleció el 14 de febrero de 2024, dejó un legado complicado, entre la admiración por su belleza y la controversia de su vida personal, recordándonos que los secretos y las relaciones en el ámbito del poder son a menudo más complejas de lo que parecen.