Hace aproximadamente 100 millones de años, durante el Cretácico tardío, el Spinosaurus se erguía como el depredador más grande de África y uno de los terópodos más imponentes de la historia. Sin embargo, un descubrimiento reciente ha revelado que este icónico dinosaurio tenía un “gemelo malvado” en América del Sur: el Os shalaya. Este dinosaurio, descubierto en 2011, comparte muchas características con su homólogo africano y se estima que alcanzaba longitudes de entre 12 y 14 metros, lo que lo convierte en el mayor depredador de Brasil.
El Os shalaya, cuyo nombre rinde homenaje a la deidad africana Obatalá, fue hallado en la formación Alcántara en Brasil. A pesar de que se conocían otros espinosaurios en el país desde finales de los 90, el Os shalaya sorprendió a los paleontólogos debido a su tamaño, que lo posiciona entre los terópodos más pesados conocidos. Se cree que ocupaba un nicho ecológico similar al de Spinosaurus, lo que ha llevado a debates sobre su posible relación evolutiva. Algunos científicos sugieren que podría ser una nueva especie del mismo género, mientras que otros argumentan que simplemente se trata de un ejemplar juvenil de Spinosaurus.
Trágicamente, la mayoría de los fósiles de Os shalaya fueron destruidos en un incendio en 2018 en el Museo de Historia Natural de América Latina, lo que ha dificultado la investigación sobre su apariencia y comportamiento. Sin embargo, se sabe que contaba con adaptaciones que le permitían cazar eficazmente en entornos acuáticos y terrestres, utilizando sus garras afiladas y un cráneo similar al de un cocodrilo.
A pesar de su extinción hace unos 93 millones de años, posiblemente debido a cambios en el nivel del mar o sequías, el Os shalaya continúa siendo un fascinante ejemplo de la diversidad de los espinosaurios y su legado perdura en la historia de los dinosaurios. Su historia compartida con Spinosaurus resalta la complejidad de la evolución y la adaptación en un mundo prehistórico.