**PERIODISTA EN SHOCK TRAS EL ANUNCIO DE TRUMP CONTRA MADURO EN VENEZUELA**
En un giro impactante de los acontecimientos, el presidente estadounidense Donald Trump ha intensificado la presión sobre el régimen de Nicolás Maduro, tras el despliegue militar en el Caribe y la declaración del cártel de los soles como organización terrorista. La situación en Venezuela se ha vuelto crítica, y el futuro del dictador Maduro pende de un hilo mientras Estados Unidos refuerza su ofensiva contra el narcotráfico.
La semana pasada, Trump envió un escuadrón anfibio al sur del Caribe, una maniobra que coincide con la mayor incautación de cocaína en años, con más de 3,447 kg confiscados por la Guardia Costera estadounidense. Este operativo, catalogado como histórico, marca un punto de inflexión en la lucha contra el narcotráfico que vincula directamente al régimen de Maduro y a su círculo cercano, incluido Diosdado Cabello, quien enfrenta una recompensa de 50 millones de dólares por su captura.
Mientras Maduro intenta mantener el control, su ministro de Defensa, Vladimir Padrino, ha hecho declaraciones sorprendentes sobre el fortalecimiento de las operaciones venezolanas contra el narcotráfico, en un intento desesperado por desviar la atención de las acusaciones que pesan sobre su gobierno. Sin embargo, la comunidad internacional se está uniendo contra él: Argentina, Ecuador y Paraguay han declarado al cártel de los soles como terrorista, sumándose al esfuerzo global para desmantelar esta red criminal.
Los movimientos de Estados Unidos son claros: interceptar las rutas del narcotráfico y desmantelar las operaciones que han convertido a Venezuela en un narcoestado. La presión sobre Maduro se intensifica, y su posible fuga a Nicaragua, como se ha informado, podría ser un indicativo de su creciente desesperación.
La comunidad internacional observa con atención cómo se desarrollan estos eventos. Cada hora cuenta, y el destino de Venezuela está más en juego que nunca. La lucha por la libertad y la justicia en el país sudamericano se ha convertido en una batalla global, y el tiempo se agota para el régimen de Maduro.