Diego Recalde, cineasta y escritor argentino, ha desatado una ola de reacciones tras la reciente votación en la Cámara de Diputados que dejó al gobierno de Javier Milei en una posición comprometida. En una jornada marcada por intensos debates y confrontaciones, Recalde afirmó que “el golpismo de buenos modales fracasó una vez más”, refiriéndose a los intentos de la oposición de desestabilizar al gobierno. La tensión política se palpó en el aire, con acusaciones sobre el uso de discapacitados como herramienta política por parte del peronismo.
La votación, que giró en torno a la reversión de un veto presidencial, puso de manifiesto la fragilidad de la coalición gobernante. A pesar de algunos apoyos, el gobierno no logró imponerse completamente, lo que llevó a Recalde a cuestionar la sinceridad de la oposición respecto a la situación de los jubilados y discapacitados en el país. “Lo que hace el peronismo cuando no está en el poder es evidente”, agregó, sugiriendo que la verdadera preocupación por los vulnerables es solo una fachada.
En medio de esta crisis, el exdirector de discapacidad, cercano a Milei, fue destituido bajo sospechas de corrupción, lo que añade más leña al fuego de la controversia. La situación se torna crítica para el gobierno, que enfrenta no solo la presión de la oposición, sino también la desconfianza de sectores que exigieron reformas urgentes.
Mientras el país observa con atención, Recalde y otros representantes de la derecha se preparan para un futuro incierto, donde las elecciones de octubre se vislumbran como un punto de inflexión. La pregunta que resuena en todos los rincones es: ¿podrá el gobierno de Milei superar este embate y salir fortalecido, o se verá arrastrado por la tormenta política que se avecina? La respuesta podría definir el rumbo de Argentina en los próximos años.