Angélica María, conocida como la eterna novia de México, continúa deslumbrando a sus seguidores con un estilo de vida lujoso a sus 80 años. A pesar de las especulaciones sobre su fortuna, la icónica actriz y cantante ha mantenido su estatus en la cultura latina, disfrutando de mansiones impresionantes y una colección de autos de lujo que reflejan su éxito en el entretenimiento.
Nacida el 27 de septiembre de 1944 en Nueva Orleans, Angélica María se trasladó a México con su madre para perseguir una carrera en el cine. Desde su debut a los cinco años, su talento natural la llevó a convertirse en una de las figuras más emblemáticas del país, trabajando con leyendas como Pedro Infante y María Félix. A medida que crecía, no solo destacó en la actuación, sino que también conquistó el mundo de la música, siendo apodada “la novia de México” durante la explosión del rock and roll en los años 60.
A lo largo de su carrera, Angélica María firmó contratos millonarios con Televisa y Telemundo, asegurando su lugar en la televisión y la música. Aunque ha enfrentado rumores de problemas financieros, su fortuna, que se estima entre 10 y 15 millones de dólares, proviene de sus exitosas telenovelas, giras musicales y campañas publicitarias con marcas reconocidas.
Su vida personal ha sido objeto de interés, especialmente su matrimonio con el actor Raúl Vale, que terminó en divorcio debido a problemas de infidelidad. A pesar de los desafíos, siempre ha mantenido su dignidad y ha priorizado su carrera y su hija, Angélica Vale.
Viviendo en mansiones en las zonas más exclusivas de la Ciudad de México, Angélica María ha cultivado un estilo de vida que combina lujo con discreción. Sus autos de lujo, como Mercedes-Benz y BMW, son solo una parte de su vida sofisticada, donde cada detalle refleja su gusto por la elegancia. Además, sus viajes a destinos de alta gama y su participación en eventos de la alta sociedad consolidan su imagen como un verdadero ícono.
A medida que Angélica María sigue disfrutando de su vida y su carrera, su legado en la música y el cine continúa inspirando a nuevas generaciones, demostrando que la verdadera diva nunca pasa de moda.