Manolo Muñoz, una de las leyendas del rock mexicano, falleció hace 25 años, pero su historia sigue resonando en la memoria colectiva. Ahora, su esposa, Angélica Ayuso, ha decidido romper el silencio sobre el trágico incidente que casi le costó la vida a Manolo en 1976, revelando detalles ocultos de aquella fatídica mañana.
El 2 de noviembre de 1976, Manolo regresó a su hogar en la Colonia Prado Coapa, enfrentando una crisis marital marcada por celos y discusiones frecuentes. Alrededor de las 9 de la mañana, los paramédicos encontraron a Manolo gravemente herido, con un arma cerca y a sus dos hijos llorando en la escena. Angélica, en estado de pánico, explicó que tras una discusión, Manolo, al parecer intoxicado, la golpeó con el arma y luego se disparó accidentalmente.
La situación fue compleja y provocó un escándalo mediático. Manolo fue trasladado de urgencia al hospital, donde permaneció en cuidados intensivos durante tres días antes de ser estabilizado. A pesar de la gravedad de su estado, su recuperación sorprendió a todos, y su regreso a los escenarios lo catapultó a una fama aún mayor.
Angélica, quien expresó sus sentimientos encontrados sobre su matrimonio, mencionó que aunque hubo momentos de amor, también existían intensos conflictos. Ahora, al recordar esos días, resalta la tragedia que cambió sus vidas para siempre. La historia de Manolo no solo es un relato de tragedia y destino, sino también un testimonio del poder de la música que aún perdura en la memoria de sus seguidores.
A lo largo de los años, el legado de Manolo Muñoz ha continuado vivo a través de sus hijos, quienes siguen sus pasos en el mundo del espectáculo, manteniendo su música y su historia en el corazón de muchos. La decisión de Angélica de hablar ahora sobre el pasado abre un espacio para la reflexión sobre la violencia doméstica y la complejidad de las relaciones personales en el mundo del espectáculo.